Un mes después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos revelara una acusación formal radicada en Nueva York contra 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, los imputados han tomado caminos distintos. Algunos comparecieron ante la Fiscalía General de la República (FGR), otros solicitaron licencias, uno ya está detenido en Brooklyn y tres permanecen sin paradero conocido.El expediente, hecho público el 29 de abril, señala al gobernador Rubén Rocha Moya y a nueve colaboradores por presuntamente haber protegido al Cártel de Sinaloa —específicamente a la facción conocida como Los Chapitos— a cambio de sobornos millonarios, información sobre operativos policiales y favores electorales.
Rocha Moya: licencia y comparecencia ante la FGR
El gobernador solicitó una licencia temporal de su cargo para, según sus propias palabras, facilitar las investigaciones que la FGR abrió a raíz del caso. Su paradero fue una incógnita durante semanas.
