Sicarios por ser más pensaron que podían enfrentar al Ejército Mexicano pero fueron abatidos tres de ellos.
Los hechos comenzaron en el municipio de Cotija, Michoacán donde Elementos del 17 batallón de Infantería, detectaron un convoy de tres camionetas cuando realizaban recorridos de vigilancia se percataron que los sicarios iban armados en las camionetas.
Al observar que los militares se acercaban al convoy los sicarios abrieron fuego contra el personal militar, lo que provocó una respuesta inmediata y un intercambio de disparos que se extendió durante aproximadamente 23 kilómetros.
Durante el enfrentamiento y persecución los sicarios de una camioneta lograron escapar, mientras que tres presuntos agresores fueron abatidos en distintos puntos del enfrentamiento.
Los sicarios emprendieron la huida con dirección hacia territorio jalisciense, lo que desató una persecución por parte de los elementos del Ejército.
