El Gobierno de México fijó un plazo definitivo para que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) responda a la propuesta presentada por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, en un intento por destrabar el conflicto magisterial que durante las últimas semanas ha provocado movilizaciones, bloqueos y afectaciones en distintos puntos del país.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, informó que la administración federal ya puso sobre la mesa un conjunto de planteamientos encaminados a atender algunas de las principales demandas del magisterio disidente, por lo que ahora corresponde a la organización definir si acepta continuar por la vía del diálogo o mantiene su estrategia de presión mediante protestas.
Entre los compromisos expuestos por el Gobierno destaca la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), medida que sería impulsada mediante una nueva reforma educativa. La intención es construir un mecanismo distinto para regular el ingreso, la promoción y el reconocimiento del personal docente, atendiendo uno de los reclamos más insistentes de la CNTE.
La propuesta también contempla la realización de una consulta nacional que se llevaría a cabo escuela por escuela, con el objetivo de recoger las opiniones de los docentes respecto al nuevo modelo que sustituirá al sistema vigente. De esa manera, las autoridades buscan que el rediseño de las reglas educativas incorpore la participación directa del magisterio.
Otro de los puntos planteados consiste en la creación de una comisión permanente que permita dar seguimiento a las negociaciones relacionadas con las condiciones laborales de los trabajadores de la educación y con el sistema de pensiones, temas que desde hace años forman parte de las principales exigencias de la Coordinadora.
No obstante, el mensaje del Gobierno fue acompañado de una advertencia clara. Rosa Icela Rodríguez señaló que cualquier acuerdo deberá ajustarse a las posibilidades financieras del Estado, dejando en claro que no habrá compromisos que rebasen los límites presupuestales. Asimismo, sostuvo que ha llegado el momento de que la organización magisterial defina su postura frente a la propuesta oficial.
El llamado ocurre en un momento especialmente delicado para el país. A escasas horas del inicio del Mundial 2026, las autoridades buscan evitar que continúen las movilizaciones que han afectado la movilidad y diversas actividades en la capital y otras entidades, en medio de un evento internacional que concentrará la atención de millones de personas.
Durante las últimas semanas, integrantes de la CNTE han realizado bloqueos, marchas y plantones como parte de su estrategia para exigir respuestas a sus demandas, generando complicaciones en vialidades y servicios públicos. Aunque las mesas de negociación han permanecido abiertas, todavía no se alcanza un acuerdo definitivo.
Con el planteamiento presentado por el Gobierno federal, la decisión queda ahora en manos de la Coordinadora. La respuesta que emita en las próximas horas marcará el rumbo del conflicto: aceptar la ruta del diálogo con base en las propuestas oficiales o mantener la presión en las calles para insistir en demandas que, según la administración federal, deberán ajustarse a la realidad financiera del país.
