Los siete consejeros del Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) ya tienen las maletas listas y hasta entre broma y en serio dicen que son como la “semana santa”, que no se sabe si caerá en marzo o en abril, por aquello de la inminente desaparición de los OPLES.
A diferencia de los mil 200 trabajadores que serían echados a la calle al desaparecer el IECM, los siete consejeros confían en que les serán retribuidos los favores que han hecho al régimen vigente, en especial los siete diputados locales que la oposición ha señalado regalaron los consejeros a la 4T para que alcanzara la mayoría constitucional en el Congreso de la Ciudad de México.
