El pan de muerto vuelve a tomar la terraza del Café del Museo Kaluz, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, con una edición que promete más proyectos gastronómicos que nunca y sabores que se alejan de la receta clásica: lavanda, guayaba, cacao, hoja santa y calabaza se suman este año a la oferta tradicional de azahar y naranja. La cita reúne a 13 expositores, el número más alto desde que el festival nació, y combina degustaciones de pan con bebidas como mezcal, pulque y vino. También habrá un taller para boletear el propio pan de muerto y llevárselo recién horneado, una estación de aromas y una dinámica de evaluación que convierte a los asistentes en jueces improvisados de cada propuesta.
Qué esperar en esta edición
El Festival de Pan de Muerto está organizado por el Café del Museo Kaluz y se desarrolla en la terraza del recinto. Según se informó, esta sexta edición llega con “nuevas experiencias, colaboraciones y sorpresas”.
