La deuda pública en México está creciendo casi dos veces más rápido que la economía del país; es decir, los pasivos del país aumentaron 168.9 por ciento, o 1.7 veces más rápido que la economía en un año y medio.
Este comparativo no toma el crecimiento real de ninguno de los indicadores –es decir, su avance una vez descontada la pérdida de poder adquisitivo por la inflación–, pero sí refleja el crecimiento dispar que han tenido ambos datos en un mismo periodo con un endeudamiento que supera el avance de la actividad económica.
