Andrés Filomeno Mendoza Celis murió el 29 de octubre de 2026 a los 78 años, mientras permanecía internado en el Hospital Adolfo López Mateos de Toluca, Estado de México, por causas naturales derivadas de un cuadro de salud que incluía complicaciones respiratorias crónicas y diabetes tipo 2 descontrolada. El hombre conocido como el “Caníbal de Atizapán” había sido trasladado desde el Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Tenango del Valle debido a padecimientos como estenosis traqueal y neumonía nosocomial. Acumulaba sentencias condenatorias, incluidas penas vitalicias, por feminicidio, homicidio y desaparición de personas, luego de que en su domicilio se hallaran miles de restos óseos y pertenencias de distintas víctimas.
