Canadá y China dieron un paso relevante para recomponer su relación económica tras años de tensiones, luego de que el primer ministro canadiense, Mark Carney, sostuviera su primer encuentro oficial con el presidente chino, Xi Jinping, de la reunión surgió un acuerdo comercial preliminar que contempla la reducción de aranceles a los vehículos eléctricos chinos, así como concesiones por parte de Pekín para productos agrícolas canadienses.
El entendimiento representa un cambio sustancial en la política comercial de Ottawa respecto a China, como parte del acuerdo, Canadá permitirá la importación de hasta 49 mil automóviles eléctricos de origen chino con un arancel del 6.1%, una cifra muy por debajo del recargo del 100% impuesto en 2024 durante el gobierno de Justin Trudeau, aquella medida había sido adoptada en el contexto de crecientes fricciones comerciales y preocupaciones sobre competencia desleal en el sector automotriz.
