La organización del próximo Mundial de Futbol, que se desarrollará de manera conjunta entre Estados Unidos, México y Canadá, ha colocado la seguridad como una de las principales prioridades de las autoridades estadounidenses. En ese contexto, el gobierno de Washington aseguró que los esfuerzos de vigilancia y protección durante la justa deportiva estarán orientados a prevenir riesgos y garantizar el desarrollo ordenado del evento, dejando en segundo plano las acciones relacionadas con operativos migratorios.
Tom Homan, conocido como el “zar de la frontera” de la Casa Blanca, explicó que las tareas que realizará el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) estarán enfocadas principalmente en proteger a los asistentes, las selecciones participantes y la infraestructura vinculada al campeonato internacional.
