Un gesto realizado en la Casa Blanca por la dirigente opositora venezolana María Corina Machado detonó una reacción inmediata del ámbito internacional y abrió un debate sobre el alcance simbólico de los reconocimientos más prestigiosos del mundo, durante una reunión sostenida el jueves con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la política venezolana entregó su medalla del Premio Nobel de la Paz como un acto de reconocimiento político y personal, enmarcado en la larga lucha contra el régimen que gobierna su país.
La acción fue interpretada por su entorno como una muestra de gratitud hacia quien, a su juicio, mantuvo una postura firme frente a la crisis venezolana en momentos clave de persecución, represión y exilio forzado de líderes opositores. Para Machado, el gesto representó algo más que un acto protocolario: simbolizó años de resistencia, sacrificio personal y una causa colectiva que, afirma, sigue vigente.
