Se incorporaron 12 mil nuevos agentes al Servicio de Migración y Control de Aduanas de Estados Unidos, lo cual significa un crecimiento sin precedentes del ICE, pero también marca un punto de inflexión peligroso en la política migratoria estadounidense.
El aumento es del 120%, y eleva la fuerza total a 22 mil efectivos, con lo que el ICE deja de ser una agencia administrativa para convertirse, de facto, en una megaestructura de seguridad interna, con un presupuesto estimado de 75 mil millones de dólares, superior al de casi todos los ejércitos del mundo, señalan expertos.
