Cientos de liceos registran movilizaciones mientras estudiantes reclaman falta de profesores, aulas saturadas y deficiencias en infraestructura
PARÍS.— Francia enfrenta una creciente movilización estudiantil que ha colocado nuevamente la situación de la educación pública en el centro del debate nacional. Desde finales de septiembre, estudiantes de distintos puntos del país han participado en protestas y bloqueos de centros educativos para exigir mejores condiciones en las escuelas.
El movimiento comenzó en un liceo de Créteil, en la región de París, a raíz de la falta de profesores, pero rápidamente se extendió a otras ciudades. Los estudiantes reclaman también la saturación de las aulas, problemas de infraestructura, horarios escolares considerados excesivos y las dificultades que enfrentan para acceder a la educación superior.
De acuerdo con reportes de medios franceses, alrededor de 30 por ciento de los 3 mil 600 liceos del país registraron algún tipo de movilización durante las primeras jornadas de protesta. Para este lunes, cientos de establecimientos permanecían afectados por cierres, bloqueos o interrupciones de actividades.
Uno de los principales reclamos es la falta de docentes. Los estudiantes denuncian que la ausencia de profesores puede prolongarse durante semanas y que las escuelas tienen dificultades para cubrir las plazas vacantes.
La situación ocurre pese a que el gobierno francés sostiene que ha incrementado los recursos destinados a la educación. El presupuesto de 2026 contempla un aumento de 200 millones de euros y cerca de 5 mil 900 puestos adicionales respecto al año anterior, incluidos trabajadores destinados a educación inclusiva, atención psicológica y servicios sociales.
El gobierno también enfrenta un desafío demográfico: el número de estudiantes está disminuyendo. Las autoridades calculan que durante 2026 habrá alrededor de 161 mil alumnos menos en el sistema educativo y proyectan una reducción considerable durante la próxima década.
Sin embargo, la disminución de la matrícula no ha evitado los problemas de personal en determinados establecimientos. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha advertido sobre las dificultades de Francia para atraer y reemplazar a docentes, particularmente ante las jubilaciones.
Las protestas también han adquirido una dimensión política. Algunas movilizaciones han derivado en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, daños materiales y detenciones, lo que ha incrementado la tensión alrededor del movimiento.
El gobierno ha anunciado medidas para intentar hacer frente al déficit de profesores, entre ellas una reforma para comenzar el reclutamiento y formación de futuros docentes desde el tercer año de licenciatura.
Mientras las autoridades defienden las medidas adoptadas y el incremento presupuestario, estudiantes, organizaciones sindicales y otros sectores vinculados con la educación sostienen que los recursos no se están traduciendo en mejores condiciones dentro de las aulas.
La crisis educativa se desarrolla además en un contexto de fuerte tensión política en Francia, a menos de un año de las elecciones presidenciales de 2027. Por ello, las protestas estudiantiles han dejado de ser únicamente un reclamo relacionado con las condiciones de las escuelas y se han convertido en uno de los nuevos focos de presión social sobre el gobierno francés.
