Las intensas nevadas que han golpeado Japón en las últimas semanas han dejado un saldo trágico: al menos 46 personas fallecidas y más de 550 heridas, en uno de los episodios invernales más severos de los últimos años, las autoridades mantienen la alerta en varias regiones del país, donde la acumulación de nieve continúa representando un riesgo para la población, el transporte y la infraestructura.
Desde el 20 de enero, las condiciones meteorológicas extremas han provocado múltiples accidentes, especialmente durante las labores de retiro de nieve en techos y calles, muchas de las víctimas murieron tras sufrir caídas desde alturas, quedar atrapadas bajo acumulaciones de nieve o verse involucradas en percances derivados del hielo y las bajas temperaturas, el número de afectados supera el registrado en temporadas recientes, lo que ha encendido las alarmas en el gobierno y en los servicios de emergencia.
