La presidenta Claudia Sheinbaum y su secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, han abierto una nueva etapa en la relación con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), después de las restricciones y el deterioro que marcaron el sexenio de AMLO. El principal vínculo de esta nueva etapa ha sido García Harfuch, quien este año sostuvo reuniones con Terrance Cole, administrador de la DEA, en Washington y participó junto a él en la 40ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), celebrada en Buenos Aires, Argentina. Ambos funcionarios han destacado públicamente el intercambio de información y la cooperación contra el crimen organizado. Sin embargo, el acercamiento también ha generado nuevos roces: Sheinbaum acusó a Estados Unidos de utilizar los elogios de Cole hacia García Harfuch para intentar generar divisiones dentro del Gabinete de Seguridad, mientras que la DEA ha realizado señalamientos contra funcionarios mexicanos y reivindicó su participación en recientes operaciones contra laboratorios de drogas sintéticas.
