Una nueva jornada de violencia se vivió este sábado, al sur de Líbano, tras una serie de bombardeos israelíes que dejaron al menos 11 personas muertas, entre ellas tres niños y dos mujeres, además de alrededor de una veintena de heridos, sin duda, se trata de uno de los ataques con más víctimas desde los acuerdos alcanzados en junio para intentar bajar la tensión entre Israel y Hezbolá.
Uno de los golpes más fuertes ocurrió en Ansar, donde aviones israelíes atacaron una vivienda, en el ataque murieron siete personas, incluidos los tres menores y dos mujeres. Tras el bombardeo el inmueble quedó prácticamente reducido a escombros, varios vehículos resultaron dañados y los rescatistas tuvieron que remover los restos del edificio para recuperar los cuerpos.
