El Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) de California está a punto de entregar a una organización privada los registros de más de un millón de personas indocumentadas que obtuvieron su licencia bajo la ley AB 60.
La decisión, confirmada por funcionarios del estado, responde a una exigencia federal: si California no comparte esos datos, el Departamento de Seguridad Nacional podría dejar de aceptar las licencias californianas como identificación en aeropuertos.
