La Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York y la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) anunciaron las acusaciones formales contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como contra otros nueve funcionarios mexicanos en activo y retirados, por presuntos delitos de narcotráfico, conspiración y posesión de armas de uso exclusivo.
La acusación precisa que todos los señalados se consideran inocentes hasta que un tribunal determine lo contrario, y que las sanciones podrían incluir penas que van desde décadas de prisión hasta cadena perpetua, dependiendo de cada cargo imputado.
