El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno podría supervisar Venezuela y aprovechar sus enormes reservas de petróleo durante un periodo prolongado, sin fijar un límite de tiempo ni un calendario claro para la realización de elecciones, las declaraciones, hechas en una entrevista reciente, abren un nuevo capítulo en la crisis venezolana y colocan el control de los recursos energéticos en el centro de la estrategia estadounidense para la reconstrucción del país sudamericano.
Trump sostuvo que la participación de Estados Unidos no sería breve. Al ser consultado sobre si se trataría de meses o de un año, respondió que la permanencia sería “mucho más” extensa y que la duración exacta dependerá de las condiciones sobre el terreno, el mandatario evitó comprometerse con fechas para un eventual proceso electoral y dejó entrever que la prioridad inmediata es estabilizar al país tras la captura y encarcelamiento de Nicolás Maduro.
