El 13 de abril de 2029, la humanidad vivirá un acontecimiento astronómico inédito: el asteroide 99942 Apophis pasará tan cerca de la Tierra que podrá verse a simple vista en regiones de África, Europa y Asia.
El paso de este gigante rocoso, con dimensiones comparables a la Torre Eiffel o al Empire State, no solo cautivará a millones de personas que podrán observarlo sin telescopios, sino que también ofrecerá a la comunidad científica mundial una oportunidad irrepetible para investigar en directo los efectos de la gravedad terrestre sobre un cuerpo celeste.
Este encuentro, visible como una estrella fugaz de brillo intenso, transformará la noche en un gigantesco laboratorio natural. Apophis despertó temor y fascinación desde su descubrimiento en 2004. Los primeros cálculos asignaron un 2,7 % de posibilidades de impacto en 2029, lo que llevó a incluirlo en el nivel 4 de la Escala de Turín, el máximo alcanzado por un objeto próximo a la Tierra.
