La Unión Europea dio un paso decisivo en su camino hacia la autonomía energética al aprobar un acuerdo que fija la eliminación total de las importaciones de gas ruso antes de que termine 2027. El pacto, alcanzado el 3 de diciembre de 2025 entre negociadores del Consejo y del Parlamento Europeo, es considerado uno de los cambios más profundos en la política energética del bloque desde la crisis derivada de la invasión rusa a Ucrania en 2022.
El nuevo marco normativo establece un calendario estricto para el retiro gradual tanto del gas natural licuado (GNL) como del gas transportado por gasoducto, de acuerdo con lo aprobado, Europa dejará de recibir GNL ruso a más tardar el 31 de diciembre de 2026, para impedir que los Estados miembro mantengan o amplíen vínculos comerciales, se prohíbe la firma de nuevos contratos desde el 1 de enero de 2026, cerrando definitivamente la puerta a compromisos adicionales con proveedores vinculados al Kremlin.
