El mercado laboral mexicano mostró señales de debilitamiento en mayo de 2026, al aumentar a 2.8% la tasa de desempleo de la población económicamente activa, su nivel más alto en los últimos ocho meses, después de que más de 190,000 personas se incorporaran a la población desocupada.
Al mismo tiempo, el país registró una reducción cercana a 195,000 personas ocupadas, un comportamiento que refleja una menor capacidad de generación de empleo.
