El asesinato de la periodista veracruzana Roxana Guzmán volvió a colocar el foco internacional sobre la violencia que enfrentan los comunicadores en México.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos, entre ellas Amnistía Internacional y la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), pidieron una investigación exhaustiva y el castigo de todos los responsables, al considerar que el crimen representa un nuevo golpe a la libertad de expresión.
