El pasado 22 de julio se consolidó como una fecha trascendental en el combate a las estructuras delictivas en el norte del país, tras concretarse un decomiso de armamento de dimensiones históricas en San Luis Río Colorado, Sonora, la oportuna intervención de las fuerzas de seguridad estatales y federales en esta jornada permitió desarticular un centro de acopio bélico de alto impacto, marcando un hito en las operaciones de inteligencia desplegadas en la franja fronteriza.
Arsenal asegurado
Al interior del predio, las autoridades aseguraron un imponente lote de 81 armas largas, el reporte oficial destaca la presencia de cuatro ametralladoras de alto poder: una ametralladora Browning calibre .50, dos ametralladoras calibre 7.62 mm y una calibre 5.56 mm; el resto del armamento decomisado correspondió a fusiles de asalto tipo AK-47, en el mismo sitio se contabilizaron 128 cargadores diseñados para diversos calibres.
