Las reformas electorales que concretaron las entidades federativas con miras a las elecciones del 2027 cumplen dos características: cerrar el paso al poder y blindarse ante posibles señalamientos de que los candidatos o la elección cuentan con participación del crimen organizado.
Los Congresos de Michoacán, Guerrero, Chihuahua, Estado de México, San Luis Potosí, Colima, Nuevo León, entre otros, modificaron sus reglas electorales de cara a la elección de 2027.
