La jueza en retiro Martha Magaña acudió a la comparecencia ante el Tribunal de Disciplina Judicial, dos años después de que ordenó a la Cámara de Diputados una suspensión de la discusión de la reforma judicial, y para el jueves 15 de octubre, tiene otra audiencia, porque tres días después concedió otra suspensión en el mismo sentido.
Magaña considera que su caso puede convertirse en un parteaguas del mensaje que envíe el tribunal para infundir miedo a los jueces que están en funciones.
“Va a ser un parteaguas, más con lo que suceda con este tema de las suspensiones por la reforma, porque tiene un componente político, entonces, hay ciertos temas, siento que este y el de la prisión preventiva oficiosa que tienen ese componente político y va a ser muy interesante ver cuál es su reacción, entonces, también por eso intenté preparar mi defensa lo mejor posible para poder exponerlo después, por qué estuvo mal o por qué estuvo bien”, explica.
