La propuesta de terminar el ciclo escolar 2025-2026 el próximo 5 de junio —bajo el argumento de las altas temperaturas y la realización de la Copa Mundial de la FIFA— encendió la preocupación de los padres, ya que más allá del beneficio en la movilidad urbana, se afectará el aprendizaje de los 23.4 millones de estudiantes de educación básica del país.
Esta molestia no solo es de los tutores, sino que escaló hasta organizaciones, porque la medida llega en un momento en el que México arrastra severos problemas de rezago escolar, bajos niveles de comprensión lectora y dificultades en matemáticas tras la pandemia; de ahí que reducir los días de clase profundizará más la crisis educativa.
