A pesar de la Estrategia Nacional de Inteligencia e Investigación para el combate al tráfico de armas de Estados Unidos a México, y con la colaboración de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), aún persisten “11 puntos de ingreso y tráfico” que inundan prácticamente a todo el territorio mexicano de armamento ilegal, indica un informe de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa).
No es novedad que el fusil Barret figure en arsenales del crimen organizado. Desde hace años, autoridades federales aseguran esta arma en vehículos artillados, conocidos como ‘monstruos’, en cateos o después de enfrentamientos armados.
