La falta de inversión en mantenimiento, la presión por cumplir metas de producción y la ausencia de sanciones efectivas han provocado que los derrames de hidrocarburos de Pemex se vuelvan una constante en distintas regiones del país.
Así lo aseguró Gonzalo Monroy, consultor especializado en energía y director general de GMEC, al analizar el reciente derrame de petróleo que afecta más de 12 kilómetros de playas en Salina Cruz, Oaxaca.
Monroy sostuvo que este tipo de incidentes ya forman parte de una “rutina” debido al deterioro de la infraestructura de Petróleos Mexicanos (Pemex).
