El senador morenista Enrique Inzunza, buscado por el gobierno de Estados Unidos, por vínculos con el crimn organizado, lleva más de 100 días sin presentarse en el Senado. Prácticamente, más de tres meses sin trabajar, pero cobrando puntualmente su sueldo con dinero de los mexicanos.
Pese a su prolongada ausencia, el senador se ha negado a solicitar licencia y Morena tampoco ha tomado medidas contundentes en su contra: ni le suspende sus derechos partidistas ni exige que se esclarezcan los graves señalamientos que pesan sobre él.
