La omisión del gobierno mexicano para buscar desaparecidos ha obligado a miles de mujeres ―madres, hermanas, esposas, primas, novias y amigas— a buscar a sus seres queridos por su cuenta, lo que las ha colocado en una delicada situación de riesgo que todos los días suma consecuencias.
De acuerdo con el investigador de El Colegio de México, Carlos López Buburrón, entre 2010 y 2025 fueron asesinadas al menos 33 personas buscadoras de desaparecidos, de las cuales 20 eran mujeres.
