El activista mexicano Raymundo Ramos recibió llamadas sin parar de amigos, familiares y seguidores preocupados con la noticia: Washington lo sancionó por presuntos lazos con el narcotráfico, que él niega.
Ramos ha denunciado por décadas ejecuciones cometidas por militares y policías desde su organización, el Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, ubicada en esa ciudad fronteriza.
El departamento del Tesoro lo sancionó el 16 de abril junto a otras dos personas, a quienes acusan de colaborar con el violento cartel del Noreste (CDN), que opera en esa región de México.
