México ha utilizado la técnica de fracturamiento hidráulico o “fracking” en más de 8 mil pozos petroleros desde mediados de la década de 1990, acumulando más de 36 mil procesos de fractura en distintas regiones del país, de acuerdo con reportes especializados sobre la actividad de la industria energética.
Durante el sexenio anterior, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador prometió prohibir el fracking, aunque en los hechos la técnica no desapareció completamente.
Diversas solicitudes de información señalan que al menos un centenar de pozos en estados como Veracruz y Puebla fueron fracturados durante ese periodo.
