El gusano barrenador reapareció en Nuevo México justo cuando está a punto de abrirse en ese estado una importante puerta de entrada para las importaciones de ganado mexicano.
El parásito, que infesta las heridas del ganado, fue detectado el jueves en un caballo en el condado de Grant, Nuevo México, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
Ese mismo día, la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, anunció planes para reabrir el puerto más grande del país para el ganado mexicano, ubicado a unos 240 kilómetros del lugar donde se detectó el nuevo caso.
