En su lucha contra las organizaciones terroristas y los vínculos entre autoridades y criminales, el gobierno de Donald Trump puso en la mira al robo de combustible conocido como ‘huachicol’, como la principal fuente de financiamiento ilegal para las organizaciones delictivas fuera del narcotráfico.
Las ganancias para los grupos delictivo son millonarias; tan solo las pérdidas por el robo de petróleo crudo a Petróleos Mexicanos (Pemex) dejó pérdidas por 1,200 millones de dólares en 2025, de acuerdo con información de Francisco Banés de Castro, socio director de Cifra2 Consultores.
