El robo de gas licuado sigue siendo un problema latente para México y Puebla, ya que las tomas clandestinas en ambos niveles registraron un incremento durante el primer trimestre del año y que mantienen a la entidad poblana en el primer lugar de huachigás.
De acuerdo con el Observatorio Ciudadano IGAVIM, en el primer semestre del año se detectó en promedio una toma clandestina de gas LP cada 8 horas y 19 minutos en ductos de Pemex.
