La captura de Bojun He, alias El Chino, ha puesto en evidencia el rol que juegan los brókers, o intermediarios financieros, en las redes de lavado chinas como brazo económico de los carteles mexicanos.
La detención del Chino ha traído a la memoria otras como las de Tomoiyi Yu, en 2007, en su hogar en Lomas de Chapultepec, en Ciudad de México, donde la Fiscalía General de la República aseguró más de 200 millones de dólares.
