Los delitos de despojo de inmuebles crecen de manera alarmante en México, donde organizaciones y víctimas calculan cerca de un millón de casos acumulados en varios años, señaló el especialista Arturo Santana.
Subrayó que existe un entramado de complicidades institucionales: “Estos delincuentes no podrían operar sin la complicidad de personal de los Registros Públicos de la Propiedad, las áreas catastrales, Registros Civiles, notarios y ministerios públicos que archivan o congelan las carpetas de investigación».
