México ha construido un andamiaje legal punitivo y sofisticado para combatir el terrorismo y su financiamiento; sin embargo, en la práctica judicial, las sentencias condenatorias son un fenómeno casi inexistente.
EL abogado especialista en derecho penal, Óscar Magaña Medina, considera que esta disparidad no es un error del sistema, sino una decisión de política criminal pragmática que prioriza la estabilidad macroeconómica y el cumplimiento de compromisos internacionales sobre la persecución penal cotidiana.
