El inicio de la dispersión de moscas estériles en el territorio mexicano para combatir la plaga de gusano barrenador no se ha traducido, al menos por el momento, en una reducción en la incidencia de casos de animales afectados por esta infestación.
Dentro de los primeros nueve días de propagación, a partir del 27 de julio, se identificó un alza de 18 por ciento de casos dentro del mismo periodo inmediato anterior, de acuerdo con el seguimiento diario de un medio de comunicación.
