La violencia en Sinaloa se agravó en medio de la disputa interna del Cártel de Sinaloa, una guerra fratricida que desde 2024 habría dejado cerca de 3 mil personas asesinadas y alrededor de 3 mil 600 desaparecidas, tras la ruptura entre las facciones ligadas a los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y al grupo de Ismael “El Mayo” Zambada.
El episodio que marcó el inicio de la crisis ocurrió en el verano de 2024, cuando Guzmán López habría citado a El Mayo bajo el supuesto propósito de mediar una disputa política local.
Sin embargo, el encuentro derivó en una emboscada en la que fue asesinado el político Héctor Cuén y Zambada fue trasladado contra su voluntad hacia la frontera, donde finalmente fue detenido por agentes estadounidenses.
