Sólo dos de cada 10 legisladores del Congreso de la Unión elegidos para ocupar espacios prioritarios indígenas en esta LXVI Legislatura fueron asignados correctamente, mientras que el resto obtuvo sus constancias de origen mediante esquemas de simulación, suplantación de identidad y tráfico de constancias indígenas.
Así lo señala un informe de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en el cual se subraya que “los partidos utilizaron las cuotas afirmativas como meros trámites administrativos o fichas de negociación”.
