Mientras el Tren Maya acumuló costos por más de 25 mil millones de dólares, las comunidades mayas cercanas siguen sin luz, agua estable y empleos formales, pese a las promesas de desarrollo del Gobierno de AMLO y Sheinbaum
Aunque fue presentado como una de las principales obras de infraestructura del Gobierno federal para detonar el turismo, atraer inversión y reducir la pobreza en estados históricamente rezagados, habitantes de distintas localidades cercanas a la ruta aseguran que sus condiciones de vida siguen prácticamente iguales.
Fuentes internas del proyecto alertan que, mientras el tren cuenta con modernos centros de mantenimiento, nuevas subestaciones eléctricas y hoteles construidos alrededor de la ruta, varias comunidades continúan enfrentando problemas de electricidad, agua potable, empleo formal y acceso a servicios básicos.
