Los vestigios y cultura de nuestros antepasados están latentes en Ocampo Guanajuato; subir al Cóporo es toda una aventura; a 156 metros de altura, se siente el misticismo milenario y la piel se pone chinita cuando recorremos, paso a paso, la zona habitada por diferentes grupos étnicos hace cientos de años. El domingo 15 de marzo del 2026, el ascenso inició con la ceremonia del equinoccio, los cantos y permisos ancestrales se hicieron presentes, los visitantes, vestidos de blanco y descalzos, recibieron la energía milenaria, cientos de personas recibieron el humos del copal y otros inciensos, acompañados de frases para recibir la energía positiva en sus cuerpos y para toda acción se pidió permiso a la madre tierra, después inició el emocionante y sinuoso camino rumbo a las pirámides de El Cóporo, situado sobre las estribaciones de la Sierra de Santa Bárbara y a un costado de la comunidad San José del Torreón y a 20 kilómetros rumbo a León, cuentan los lugareños que existe fauna de venados, jabalíes, gato montés, mapaches, liebres, conejos, zorrillo, ratas, coyotes, lobos y aves. El Cóporo se desarrolló entre los años 200 a 900 D. C. y su nombre es de origen tarasco que significa “Sobre el gran camino”, “Camino grande” o Cerro Jorobado. En El Cóporo existen cabañas para pernoctar y se practica el senderismo para vivir en carne propia, la conexión con el misticismo, la gastronomía tradicional y la magia de la aventura con la emoción de una experiencia inolvidable.
