El asesinato de Rafael Tirado Lizárraga, empresario frutero en Mazatlán, Sinaloa, representa el caso más reciente de una serie de ataques que, en seis meses, ha dejado al menos nueve empresarios víctimas de secuestro o asesinato en México.
En los últimos seis meses, esta escalada de violencia ha encendido las alertas en el sector privado y generado exigencias de mayor seguridad por parte de organismos empresariales.
