Para la Iglesia católica, existe una fuerte preocupación ante la posibilidad de que las nuevas normativas para medios de comunicación se conviertan en instrumentos de control estatal.
En el semanario dominical “Desde la fe”, la Arquidiócesis Primada de México advirtió que la regulación de los derechos de las audiencias no debe abrir la puerta a mecanismos de censura previa ni facultar a autoridades administrativas para calificar la “veracidad, legitimidad o aceptabilidad” de las opiniones expresadas en radio y televisión.
