Frente a una temporada que ya duplicó el récord histórico de sargazo en el Caribe mexicano, el gobierno federal se prepara para presentar, el próximo 30 de julio, una estrategia que combina dos objetivos: contener la macroalga antes de que llegue a las playas y, al mismo tiempo, convertirla en un activo industrial.
El sargazo, de problema ambiental a materia prima
El giro más llamativo de la estrategia es normativo: desde agosto de 2025, el sargazo fue incorporado a la Carta Nacional Pesquera como “recurso pesquero con potencial de desarrollo”, lo que abre la puerta a su uso comercial en fertilizantes, biocombustibles, biomateriales, bioplásticos y textiles.
