El gobierno cubano salió al paso este miércoles de las acusaciones que vinculan a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, con una organización criminal dedicada al tráfico de personas entre Cuba, México y Estados Unidos. El canciller Bruno Rodríguez calificó el señalamiento como una fabricación sin sustento, atribuida a un reportaje publicado el martes por The New York Times, y sostuvo que no existe ninguna relación entre el gobierno de la isla y ese tipo de operaciones ilícitas en Centroamérica o México.
