Colombia atraviesa uno de los episodios más difíciles a tres días del fuerte movimiento telúrico que sacudió el occidente del país, las cifras de víctimas continúan en aumento y el reto de atender a decenas de miles de familias desplazadas se ha convertido en la prioridad del Gobierno Nacional. Con el correr de las horas, la magnitud del desastre se hace cada vez más evidente, tanto en el número de vidas perdidas como en la escala de la respuesta que ha debido movilizarse desde distintos rincones del planeta.
