Las autoridades de Nepal actualizaron este jueves el balance de víctimas provocado por la riada que arrasó el distrito de Rasuwa, en el norte del país, elevando a 389 el número de personas fallecidas y a 910 las que permanecen sin localizar. La cifra representa un salto de 30 víctimas mortales respecto al reporte anterior y confirma que la magnitud del desastre continúa creciendo conforme avanzan las labores de rescate en las zonas más remotas del Himalaya.
