La justicia de Estados Unidos volvió a posponer la audiencia de Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán, y su situación legal seguirá sin resolverse al menos hasta diciembre. Es la octava vez que se modifica el calendario del caso, que se tramita en Chicago.
La sesión tiene un peso especial. En ella, las autoridades estadounidenses deberán decidir si le conceden algún beneficio a cambio de la cooperación que ha brindado en el proceso. Ese punto es el que mantiene la expectativa alrededor del expediente, pues de la resolución dependerá el rumbo de su condena.
Los reiterados cambios de fecha prolongan la incertidumbre en torno a uno de los hijos del exlíder del Cártel de Sinaloa, quien continúa bajo custodia mientras el tribunal fija el momento en que se pronunciará sobre su colaboración.
